| Manual de estilo de español internacional |
| Acentos |
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(Tomado del periódico El Caribe) |
Con respecto al uso del acento, conviene tener presentes las siguientes
reglas:
1. Llevan acento ortográfico en la sílaba tónica:
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| Abreviaturas |
| Con la abreviatura se
representa una palabra por medio de su letra inicial, sola o acompañada de
otras. La Real Academia registra cada vez más palabras de uso común que
nacieron como siglas. Algunos ejemplos son radar, télex o sonar que ya
parecen palabras normales y escribimos sida, ovni o láser sin detenernos a
pensar que en un principio eran simplemente siglas o acrónimos. Deben respetarse las siguientes normas: 1. Después de cada abreviatura siempre se pone punto, que no puede omitirse aunque siga otro signo ortográfico, por ejemplo: En EE.UU., Japón, Francia y Chile 2. El plural puede formarse con el añadido de una s o por duplicación de la letra inicial. Por ejemplo: pág. y págs. (página); M. y MM. (Majestades). |
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| Acrónimos |
Se diferencian de las siglas en que reproducen una parte de las palabras que
los componen: las primeras letras de algunas de ellas, el principio de la
primera y el final de la última o el principio de una y el final de otra.
Por ejemplo: Aviaco o Avianca.
Los acrónimos se escriben únicamente con mayúscula inicial. Conviene no abusar
de las siglas y de los acrónimos. Sólo está justificado el empleo de las ya
incorporadas al lenguaje común: ONU, Unicef, ACNUR, etcétera
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| Adjetivos |
El empleo de los adjetivos calificativos que no añaden información apreciable
va normalmente en perjuicio de la objetividad. Es aconsejable no aplicar
adjetivos de propia cosecha a las personas y, menos aún, en grado superlativo.
En los géneros puramente informativos, tanto en Radio, como en Televisión o
Prensa impresa sólo se admiten los adjetivos que añadan información, y, en
cualquier caso, es preferible sustituirlos por datos concretos. En otros
géneros, como reportajes o entrevistas, pueden utilizarse como elementos
enriquecedores.
1. Ha de cuidarse, además de la concordancia del adjetivo con el nombre, para no
incurrir en los errores de bulto en que se suele caer con frecuencia. Para ello
deben observarse las siguientes reglas:
1.1 El adjetivo concuerda con el nombre en género y número: un periódico nuevo,
dos cadenas de televisión privadas.
1.2 Si el adjetivo acompaña a varios nombres, debe convenirles a todos, y podrá
ir colocado.
1.2.a. Delante de los sustantivos:
- si todos son del mismo género. En tal caso, concertará con todos ellos Por
ejemplo, "nefastos políticos y periodistas".
- si los sustantivos son de género o número distinto, el adjetivo concuerda con
el más próximo. Por ejemplo, "su probado valor y eficacia".
1.2.b. Detrás de los sustantivos:
- en tal caso el adjetivo concierta en número y género, dando preferencia al
masculino: vigor y fuerza destacados.
2. Existen otras normas, entre las que conviene destacar:
2.1. La relativa a los tratamientos. El adjetivo posesivo concuerda en género
femenino con los títulos de cortesía: Señoría, Excelencia, Majestad, Vuestra
Señoría, Vuestra Excelencia, Vuestra Majestad.
2.2. No obstante, cuando el adjetivo alude al sujeto a quien se distingue con
dicho título, mantiene el género de éste: sea Vuestra Majestad bienvenido.
2.3. La relativa a los nombres colectivos. Si el verbo que los acompaña va en
plural, irá también en plural el adjetivo: la mayoría de los viajeros del avión
estaban mareados.
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| Adverbios |
| Los adverbios modifican a los
verbos, los adjetivos o a otros adverbios, y sólo así deben utilizarse. Ha
de evitarse que el empleo inadecuado pueda desfigurar la objetividad de la
información introduciendo indebidamente el punto de vista del redactor.
Deben tenerse en cuenta las siguientes normas de sintaxis: 1. Cuando el adverbio modifica a un adjetivo, se coloca delante del adjetivo, si este precede al nombre: Las aún inmaduras relaciones; Detrás o delante indistintamente, si el nombre precede al adjetivo: Las relaciones inmaduras aún, las relaciones aún inmaduras. 2. Cuando el adverbio modifica a un adjetivo substantivado, se coloca inmediatamente delante de él y después del artículo que le precede: El muy ladino, la abajo firmante. Sin embargo, si se trata de un adverbio de cantidad, se coloca siempre delante del adjetivo: La decisión menos adecuada. 3. Cuando el adverbio modifica a un verbo como complemento circunstancial, puede ir antes o después de él; pero no es preciso que vaya pegado a él. Lo importante es que quede claro el significado: Estoy aquí dispuesto a todo, o bien, aquí estoy dispuesto a todo. 4. Cuando el adverbio modifica a otro adverbio, se coloca delante del modificado: Vivo muy lejos. 5. No se debe abusar de los adverbios acabados en "mente" y de la consiguiente cacofonía que producen. 6. La palabra inicial de una información jamás deberá ser un adverbio, con la única excepción de "sólo" o "solamente". Es una pésima construcción periodística iniciar una noticia con una palabra que matiza o precisa algo que aún no conoce el lector. |
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| Apóstrofo (') |
No debe confundirse con apóstrofe. El apóstrofo es un signo ortográfico con
el que se indica en otras lenguas la elisión de una vocal a final de la palabra
cuando la siguiente comienza con una letra de la misma clase.
En inglés se utiliza para el llamado genitivo sajón, por ejemplo, Ryder`s Cup.
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| Artículo |
Se enumeran a continuación los casos en que no debe usarse el artículo.
1.1. Cuando se trata de frases hechas: me da vergüenza, tengo sueño, tienen
miedo.
1.2. Ante nombres de objetos especialmente determinados: voy a casa (no debe
decirse voy a la casa).
1.3. Cuando el nombre va acompañado de un adjetivo posesivo: reflexionó sobre
nuestra relación (no debe decirse sobre la relación nuestra).
2. Sin embargo, ciertos nombres geográficos van siempre acompañados por el
artículo:
El Nilo, el lago Titicaca, la ciudad de El Cairo o La Habana. Hay que tener en
cuenta que cuando se trata de ciudades, el artículo debe ir en mayúscula.
3. Con respecto a los nombres de países, no existe una regla uniforme. Unos
llevan artículo; otros, no.
Por ejemplo, se dice el Líbano y el Ecuador, pero Argentina y Brasil.
4. Con los nombres en plural o compuestos suele emplearse el artículo.
Por ejemplo, los Países Bajos, el Reino Unido. Estados Unidos, sin artículo,
concuerda en singular con el verbo, por ejemplo, 'Estados Unidos ha decidido
enviar ayuda'; cuando va con artículo concuerda en plural -'Los Estados Unidos
han decidido enviar ayuda'-.
5. En algunas ocasiones varios sustantivos van precedidos por un solo artículo.
En tal caso, el artículo concierta en género y número con el sustantivo al que
precede
Por ejemplo, la eficacia, esfuerzo y coraje del ministro.
Asterisco (*)
En periodismo se emplea el asterisco para remitir al lector a una nota al final del texto. Se escribe entre paréntesis tras la palabra a la que se refiere y sin espacio en blanco.
Barra (/)
La barra sirve para señalar el límite de los versos en los textos poéticos
reproducidos en línea seguida. Por ejemplo:
Caminante no hay camino/ se hace camino al andar.
Coma
Este signo ortográfico separa palabras o frases e indica, en el lenguaje
hablado, una pausa breve, necesaria para conocer el sentido del texto. Toda coma
debe de tener su por qué. Conviene prescindir de las comas siempre que se pueda,
sobre todo en las frases cortas.
1. La coma se emplea:
1.1. Entre palabras o grupos de palabras que desempeñan la misma función
gramatical, siempre que no vayan unidas por alguna conjunción: Los hombres, las
mujeres y los niños huyeron del lugar.
1.2. Entre oraciones de la misma categoría gramatical que se hallen en las
mismas condiciones: Caminaron separados, se reunieron en el cruce, formaron un
grupo compacto.
1.3. Antes y después de una oración que se inserta en otra para aclararla o
ampliarla: La informática, aunque algunos no estén de acuerdo, se ha apoderado
de nuestras vidas.
1.4. Detrás del nombre en vocativo cuando inicia la frase: Pedro, ven.
Antes y después de él cuando va intercalado en ella: Ven, Pedro, tengo que
hablarte.
1.5. Cuando la oración subordinada se antepone a la principal: antes de llegar a
casa, pasé por la sucursal del banco.
1.6. Cuando ocupa el lugar del verbo que se omite: El director ha preferido la
televisión; el gerente, la radio.
1.7. Antes y después de locuciones y adverbios como: por ejemplo, no obstante,
por último, efectivamente, sin embargo, etcétera. Me parece, sin embargo, que no
tienes razón.
1.8. Delante de la conjunción y cuando las oraciones que une son largas o tienen
sujetos distintos: Me levanté muy temprano el día en que fui a visitarte, y
enseguida encontré un taxi que me llevó al hospital.
2. No debe emplearse:
2.1. Nunca se debe colocar una coma entre sujeto y verbo. Por ejemplo, "el
conocido actor, asistió al estreno de su película".
2.2. Entre el verbo y su complemento directo, si aquel lo precede
inmediatamente.
2.3. Siempre que se pueda, es preferible eliminar la coma, sobre todo en frases
cortas. Por ejemplo, yo soy argentino, y tú de Brasil. En lugar de: yo soy
argentino, y tú, de Brasil.
2.4. No se debe utilizar coma después de "pero". Por ejemplo es incorrecto: el
actor viajaba en el coche siniestrado pero, no resultó herido
Comillas (")
| En prensa conviene emplear
siempre las comillas inglesas dobles o simples (''). 1. Se colocan antes y después de citas textuales. 2. Es conveniente desterrar la práctica de entrecomillar determinadas palabras para indicar que se permite uno la licencia de emplearlas, aunque no sean muy propias, o de atribuirles cierto sentido distinto de su significado literal. 3. No deben utilizarse las comillas para enmarcar un sobrenombre, subrayar una palabra, destacar un neologismo o un término extranjero. Para ello, en periodismo se utilizará la letra cursiva. 4.Cuando dentro de un entrecomillado vaya otro, para el segundo se utilizará la comilla simple. 5. Las comillas, al igual que los paréntesis, van siempre antes del punto final. 6. La supresión de palabras o frases en un texto entrecomillado se marcará con puntos suspensivos. Si es al principio de la cita, los puntos suspensivos irán inmediatamente después de las comillas, pero separadas de la palabra por un espacio en blanco; si es en medio, los puntos suspensivos irán entre paréntesis. |
Condicional
El condicional se puede emplear como futuro imperfecto del pasado (dijo que vendría) o como futuro perfecto del pasado (dijo que a la hora de comer habría llegado).
Es decir, como formas relativas que dependen de verbos de lengua o sentido utilizados en pasado: anunció, avisó, dijo.
Sin esa relación con otros verbos solamente se puede usar el condicional en los
siguientes casos:
1. En relación con un subjuntivo (Si hubieras llamado, yo no estaría preocupado)
2. Para suavizar un reproche o una petición (Podrías avisar por teléfono)
3. Para expresar la posibilidad en el pasado (Por entonces yo habría comenzado a
estudiar).
Corchete ([ ])
En prensa escrita se utilizan los corchetes para encerrar datos no recogidos por un enviado especial o corresponsal y que se añaden a una crónica. También se encierran en corchetes las palabras que se añaden a un texto para mejorar su comprensión.
Cursiva
Este tipo de letra, del que no debe abusarse, se emplea en los siguientes
casos:
1. Se escriben en cursiva los nombres de periódicos, los títulos de libros,
películas, canciones, obras de teatro o musicales, o algunas de sus partes
(capítulo de un libro, artículo de un diario) siempre que los títulos no se
citen juntos. En ese caso, el título general irá en cursiva, y el de la parte,
con comillas simples (''). Ejemplo: Don Quijote de la Mancha, obra de Miguel de
Cervantes. El artículo de Mario Vargas Llosa titulado "La mano negra" se publicó
en La Revista.
2. Se utiliza la letra cursiva para los nombres de animales, barcos, aviones o
naves espaciales, pero no en los de marcas, modelos industriales o programas
científicos.
Ejemplos: Rocinante, Lindbergh y su Spirit of St. Louis, pero un Boeing 737; el
programa Apollo, pero la nave Apollo 12.
3. Los títulos de editoriales, críticas o artículos y comentarios de opinión o
análisis publicados en un periódico se escribirán en cursiva, para
diferenciarlos de la información y de los reportajes. En tales casos, las
palabras que deberían escribirse en cursiva irán entre comillas simples ('').
4. Se escriben en cursiva las palabras no españolas que se utilicen
excepcionalmente. Ejemplo: Ha salido un nuevo software al mercado.
5. Se escriben en cursiva los neologismos de uso poco frecuente.
6. Se utiliza la cursiva para dar cierto realce o un segundo sentido a una
palabra. Ejemplo: el brazo derecho del presidente.
7. Se emplea la cursiva también para los signos que acompañan a una palabra
escrita en cursiva. Es decir, a una frase en cursiva, le debe seguir un punto
final del mismo cuerpo y en cursiva.
No debe emplearse cursiva en los siguientes casos:
1. Por su uso generalizado, no se escriben en cursiva los nombres de modalidades
deportivas (golf, windsurf, etcétera); los de etnias, sectas, tribus, idiomas o
dialectos; los de monedas y unidades de medida; los de edificios, residencias
oficiales, urbanizaciones; los de entidades comerciales, firmas industriales,
organismos, sindicatos y formaciones políticas, incluso las clandestinas, así
como los de agencias de noticias nacionales o internacionales.
2. Los nombres comunes y no castellanos de accidentes geográficos, calles o
edificios, que según la norma general deberían ir en cursiva, se escriben en
redonda. Por ejemplo, 'Avenida Kennedy' o 'Plaza de Colón'.
3. Se utiliza redonda para designar a los seguidores de un político o de una
doctrina. Por ejemplo, 'los marxistas'.
4. No se utiliza cursiva para las siglas.
5. Una palabra unida a otra por un guión, o que forme pareja conceptual con
otra, irá en cursiva cuando en ésta sea obligatorio su uso. Por ejemplo,
anti-americano, pero anti-apartheid.
Diéresis
Cuando la letra g forma sílaba con los diptongos ue y ui, la sonoridad de la u se indica con el signo de diéresis: pingüino, antigüedad, vergüenza.
Discordancia
Se trata de una manifestación lingüística absolutamente rechazable, que
prolifera en la lengua oral y en todo tipo de textos, apresurados o descuidados,
que consiste en la discordancia del verbo de predicaciones impersonales.
1. El verbo, por atracción del objeto y otro complemento próximo, concuerda
erróneamente con tales complementos y no con el sujeto gramatical como debiera.
Es incorrecto decir: El presidente ordenó a su pueblo que mantuviesen la
calma. Lo correcto es: El presidente ordenó a su pueblo que mantuviese la calma.
2. Algo distinto es el caso de los nombres de sentido colectivo determinados por
un complemento en plural que especifica las personas o cosas que constituyen el
conjunto.
Cuando se manifiesta así el sentido plural del colectivo, es muy común el uso
del verbo en plural, pero, en caso de duda, es más seguro el singular y atenerse
a una estricta concordancia formal.
Ejemplo de concordancia formal: Un grupo de manifestantes gritaba en la calle
contra el ministro de trabajo.
Ejemplo de concordancia ad sensum: Un grupo de manifestantes gritaban en la
calle contra el ministro de trabajo.
Dos puntos
Este signo ortográfico se marca en el lenguaje hablado con una bajada de tono
de voz y con una pausa.
Después de los dos puntos se escribe en minúscula, salvo que lo que siga sea una
cita o una enumeración en varios párrafos, cada uno de ellos precedido por un
número o una letra en negrita.
Se utiliza en los siguientes casos:
1. Cuando se citan palabras textuales
Dijo el presidente de la Cámara: "se levanta la sesión".
2. Después del encabezamiento de una carta
Muy Sr. mío: con estas líneas le comunico...
3. Antes de la oración en que se saca una conclusión o se presenta la causa de
lo que acaba de decirse
Internet es uno de los grandes inventos de la Humanidad: ha cambiado la vida de
millones de personas.
4. Delante de una enumeración
Estas son las características de la playa: limpieza, seguridad, tranquilidad.
5. En los titulares, después del nombre de una persona, para indicar una frase,
aunque no sea textual.
Gerundio
Esta forma no personal del verbo suele presentar dificultades, dudas y
errores que algunos solucionan simplemente evitándolo en la escritura, con la
consiguiente merma de sus posibilidades expresivas. Pero si se usa correctamente
puede resultar enriquecedor. En el fondo se trata de una forma más, y bien útil,
del sistema verbal.
1. El gerundio simple expresa una acción no acabada, simultánea con la del verbo
al cual acompaña: hablando se entiende la gente.
2. El gerundio compuesto indica una acción acabada: habiendo enviado el e-mail,
me quedé más tranquilo.
3. Puede usarse con valor de adverbio de modo, referido a la acción del verbo
principal: viene corriendo, sale volando.
No debe emplearse el gerundio en los siguientes casos:
1. Para suplir a un adjetivo o a una oración de relativo: decreto nombrando un
nuevo alcalde, en lugar de:decreto en que se nombra un nuevo alcalde.
2. Como complemento predicativo: era un hombre destacado, teniendo publicados
varios libros sobre los insectos, en lugar de: era un hombre destacado que tenía
publicados varios libros sobre...
3. Se debe evitar el llamado gerundio de posterioridad del que a veces se abusa
en las informaciones periodísticas: el camión se estrelló contra la casa,
muriendo dos personas.
4. Finalmente, el abuso de las perífrasis de gerundio con sentido de presente
actual o habitual, durativo o imperfecto es un anglicismo que conviene evitar.
Es incorrecto escribir: Esta semana está siendo discutida la nueva ley de
trabajo en el Parlamento y parece que está logrando un redactado consensuado. Lo
correcto es: La nueva ley de trabajo se discute esta semana en el Parlamento y
parece que se logra un redactado consensuado.
Grafías dudosas
Toda falta de ortografía desacredita a quien la comete, y más se es un
periodista que se debe a sus lectores. En caso de duda hay siempre dos opciones:
consultar un diccionario o utilizar un sinónimo.
Las principales dudas surgen ante el uso de ge o jota, ce o zeta, b o v, y
palabras con doble c.
1. Llevan jota delante de e, i: las palabras que empiezan por aje y eje
(excepción: agencia, agenda, agente, hegemonía).
2. Las palabras terminadas en -aje, -eje, -jería, -jero y -jera. Por ejemplo:
hereje, mensaje, conserje, relojería. (Excepciones: cónyuge, auge, ligero y los
verbos que en el infinitivo llevan g en la última sílaba, es decir, proteger,
emerger, coger).
3. Los tiempos de los verbos que no tienen ge ni jota en el infinitivo. Por
ejemplo: deduje (de 'deducir'), trajera (de 'traer').
4. Las formas de los verbos cuyo infinitivo lleve jota: cruje, injerto, trabajé,
cojeo, etcétera.
1. Llevan ge delante de e, i: todas las palabras que empiezan por geo-, leg-
gest-, con excepción de lejía o lejitos.
2. Las palabras cuyas iniciales sean in-, an-, ar-,
co-, con-, fla- y lon-: ingenuo, coger, corregir, contagio, flagelar, longevo.
(Excepciones: injerto, cojera, cojín, conjetur
3. Las palabras que terminan en -gio, -gia, -gía, -gioso, -inge: ingeniero,
biología, alergia, laringe. (Excepciones: bujía, herejía, paraplejia, crujía).
4. Palabras terminadas en -gélico, -génico, -genio, -genario, -géneo, -génito, -gésico,
-gesimal, -gésimo, -gético, -giénico, -ginal, -gíneo, -ginoso, -gión, -gional, -gionario,
-gioso, -gírico, -giroso, -gismo, -ogia, -ógica, -ógico, -ígeno, -ígera, -ígero.
(Excepciones: paradójico, espejismo y salvajismo).
5. Las palabras que llevan la sílabas ges y el grupo gen: vigente, gente,
genuino, ginecólogo. (Excepciones: majestad, berenjena, jengibre y las palabras
precedidas de a y o en el grupo gen como 'ajeno' o 'enajenar').
1. Se escriben con doble c (cc) los vocablos en cuya familia se da la
combinación ct, es decir: redacción - redactar, acción - acto, abstracción -
abstracto.
2. Se escribe con una c cuando no existe la combinación ct, es decir, discreción
(no existe discrecto), objeción (no existe objecto).
1. Se escriben con b los infinitivos acabados en -bir, -buir, -aber, y -eber
y todas las formas de estos verbos. Por ejemplo: escribir, contribuir, saber y
deber. (Excepciones: hervir, vivir, servir, entrever, atreverse, precaver).
2. Las palabras acabadas en -bilidad, -bundo o -bunda.
3. Palabras que comienzan por ca-, ce-, co-, cu-, go-, gu-, ha-, he-, hi-, ja-,
ju-, la-, lo- y nu-. (Excepciones: cavar, caverna, juventud y lavar).
4. Se escribe b después de las sílabas: ra, ri, ro, ru, sa, si, so, su, ta, te,
ti, to, tu, tre, tri, tur, ur. (Excepciones: savia, tuve, soviético y
rivalidad).
1. Se escriben con v las palabras que comienzan por ad-, cal-, cer-, cla-,
con-, cur-, di- (excepto: dibujo, diablo y disturbio) eva-, eve-, evi-, evo-
(excepto: ébano, ebanista, cerbatana), jo-, le-, lla-, lle-, llo-, llu-, mal-,
mo- (excepto: mobiliario), na-, ne-, ni-, no- (excepto: nabo, nebulosa,
nobiliario, notabilidad), pa-, par-, pre-, pri-, pro-, pol- (excepto: pabellón,
probar y prebenda), sal-, se-, sel-, ser-, sil-, sol- (excepto: sebo, silbar y
Sebastián).
2. Las voces terminadas en -ava, -ave, -avo, -eva, -eve, -evo, -iva, -ive, -ivo,
-viro, -vira (excepto: árabe, lavabo, criba, arriba, cabo, rabo, víbora).
3. Los verbos terminados en -ervar y -olver (excepto desherbar y exacerbar).
La zeta aparece ante las vocales a, o, u y al final de sílaba: raza, rezo, luz. Excepciones: zigzag, nazi y enzima (fermento).
Guión (-)
El guión es de menor extensión que la raya y se utiliza de diferentes
maneras:
1. Para unir los elementos de una palabra compuesta. Por ejemplo, decreto-ley.
2. Para dividir una palabra cuando no cabe entera al final de una línea. En este
caso deberán observarse las siguientes reglas:
2.1. Las palabras compuestas formadas de un prefijo y un vocablo pueden
dividirse separando sus componentes, aunque la división no coincida con la
pronunciación silábica: no-sotros o nos-otros.
2.2. No se dividirán los diptongos: curio-so, no curi-oso.
2.3. La h precedida por una consonante acompañará siempre a la vocal siguiente:
des-hidratación.
2.4. La s se une a la consonante anterior en palabras compuestas de prefijo:
ins-piración.
3. Cuando se antepone un prefijo a un nombre propio, por ejemplo,
anti-transpirante.
4. Entre dos años que indican el principio y el fin de un periodo: 1914-1918.
5. Para enlazar los compuestos de nueva creación en los que entran dos
adjetivos, por ejemplo: tratado teórico-práctico.
Interrogación y exclamación (¡! ¿?)
Ambos signos ortográficos se utilizan con las mismas reglas:
1. Los signos de interrogación, uno para abrirla y otro para cerrarla, engloban
el objeto de la pregunta. Esta puede ser una frase completa, o parte de ella.
Del mismo modo, los signos de exclamación, con los que se expresa fuerza o
vehemencia, engloban una frase, o parte de ella, al principio y al final.
2. En las cláusulas mixtas (interrogativas y admirativas a la vez) está
permitido colocar un signo de interrogación al principio y otro de exclamación
al final, o viceversa.
3. Detrás de los signos de cierre nunca se pone punto, pero sí puede ir seguido
de una coma o un punto y coma.
4. En el caso de que al signo de interrogación o de exclamación le siga un
paréntesis, una raya o unas comillas, la frase ha de concluir con un punto.
Mayúsculas y minúsculas
1. Se escriben con mayúscula inicial:
1.1 Los nombres propios de personas, de países y ciudades y los nombres
completos de entidades u organismos, salvo cuando éstos se mencionen con un
genérico: María, Panamá, la Organización de las Naciones Unidas.
1.2 La primera palabra de un escrito.
1.3 Los títulos y nombres de dignidad (el Sumo Pontífice).
1.4 Los títulos, cuando equivalen a nombres propios (el Papa, el Rey, el Conde)
1.5 Los tratamientos, si van en abreviatura: Sr.D. (Señor Don)
1.6 Los sustantivos y adjetivos de algunos nombres de instituciones (el Tribunal
Supremo)
1.7 La primera palabra después de un punto.
1.8 Los números romanos (Juan Pablo II).
1.9 Los nombres propios de animales (Rocinante) y de personajes de ficción (el
Pato Donald).
1.10 Las regiones geográficas específicas o zonas con significado ideológico
propio (Tercer Mundo, Oriente Medio).
1.11 Acontecimientos históricos, pero no las eras, épocas, estilos y nombres de
una generación (la "Guerra de Independencia", la "Batalla de Lepanto", pero "el
romanticismo").
1.12 Las fiestas religiosas, patrióticas o populares (el "Uno de Mayo").
1.13 Los nombres de partidos políticos ("Unión Cristiano Demócrata").
1.14 Los premios y condecoraciones ("Premio Nobel de Literatura", pero "Gabriela
Mistral, premio Nobel de Literatura").
1.15 Los atributos divinos y, en general, toda referencia a Dios.
1.16 Los acontecimientos deportivos importantes (La Copa de Europa de Fútbol).
1.17 Las firmas de informaciones, artículos, fotografías, infografías e
ilustraciones se escriben todo en mayúsculas.
Moneda
Las cantidades en moneda extranjera se traducirán siempre a su equivalente en la monedad del país. Primero se escribe la cantidad en moneda extranjera, después -entre paréntesis- su equivalencia.
Negra o negrita
Se utiliza este tipo de letra para destacar la entradilla más importante de cada página, el nombre de los corresponsales o de los enviados especiales -cuando figuran dentro del texto- o el de los personajes citados en secciones como Gente.
Números
Los números del cero al nueve, ambos inclusive, se escriben con todas sus
letras. Ténganse en cuenta además las siguientes reglas:
Ningún párrafo debe comenzar con un número escrito en cifras.
1. Para los millones no se emplearán los seis ceros correspondientes, sino la
palabra millón (100 millones, 50 millones) excepto cuando la cantidad no sea un
múltiplo exacto (12.435.725 habitantes).
2. Los números quebrados se escriben siempre con todas sus letras, salvo en las
tablas o cuadros estadísticos (Por ejemplo, dos tercios de la población).
3. El empleo de los ordinales da lugar a algunas confusiones. Recuérdense
algunos números ordinales conflictivos: undécimo (no decimoprimero), duodécimo
(no decimosegundo), decimotercero, decimocuarto, decimoquinto, decimosexto,
decimoséptimo, decimoctavo, decimonoveno, vigésimo, vigésimo primero, vigésimo
segundo, trigésimo, trigésimo primero, cuadragésimo, quincuagésimo, sexagésimo,
septuagésimo, octogésimo, nonagésimo, centésimo, ducentésimo (200º),
tricentésimo, cuadringentésimo, quingentésimo, sexicentésimo, septingentésimo,
octingentésimo, noningentésimo, milésimo.
4. Los años se escriben con guarismos, pero no las décadas. Lo correcto es: la
década de los noventa.
5. Es incorrecto escribir frases como: la ciudad tiene entre 30 y 35.000
habitantes. Lo correcto es: la ciudad tiene entre 30.000 y 35.000 habitantes.
6. Cero expresa una cantidad nula: Son las cero horas (el sustantivo determinado
va en plural).
7. Para la numeración romana se emplean letras del alfabeto latino, siempre en
mayúscula:
I=1; V=5; X=10; L=50; C=100; D= 500; M=1000
Paréntesis
Este signo ortográfico debe reservarse para los incisos acusadamente al
margen de un relato. Los paréntesis, al igual que las comillas y las rayas, van
antes del punto final si es que se abrieron una vez iniciada la frase, y también
cuando se abrieron inmediatamente después del punto anterior.
Se emplean en los siguientes casos:
1. Para encerrar una oración aclaratoria o incidental o que tiene escasa
relación con lo anterior.
2. Para acotar las frases que pronuncian aparte los actores en una obra
dramática, por ejemplo en una serie de televisión.
3. Para añadir datos aclaratorios o explicaciones de abreviaturas.
4. No se deben emplear nunca en un titular, excepto para dar el resultado de una
competición deportiva: Martina Hingis se impuso a Conchita Martínez en la final
de Wimbledon (6:4, 7:5) o para localizar una población desconocida: Lluvias
torrenciales en Khulna (Bangla Desh).
Punto
El punto exige hacer en la lectura una pausa mayor que después de la coma o
del punto y coma, aunque de duración variable, de acuerdo con el sentido del
texto.
1. En general, se usa este signo ortográfico para indicar que ha finalizado un
párrafo o una frase que se consideran completos y, por lo tanto, son
perfectamente comprensibles.
2. A continuación de punto se escribe siempre con mayúscula.
3. Después de punto y seguido, el texto continúa en la misma línea, o en la
siguiente, sin espacio en blanco. En este caso, la pausa no rompe la relación
que guardan los párrafos contiguos.
4. El punto y aparte implica mayor independencia de las cláusulas por él
separadas, y exige una pausa más larga que el punto y seguido.
5. El punto final (no se dice punto y final) cierra siempre un texto.
Puntos suspensivos
Los puntos suspensivos son tres, nunca menos ni más. Se emplean de forma muy
restrictiva.
1. Para mostrar un cambio de opinión, una enumeración en suspenso: Ha llamado
Juan... quería decir Pedro.
2. Para indicar asombro, o bien alusión, reticencia o señalar la presencia de un
juego de palabras. Por ejemplo: al pasar por la tienda he visto... la
computadora de mis sueños.
2.1Para indicar una omisión voluntaria en las citas textuales. En este caso,
para evitar equívocos, los puntos suspensivos aparecen entre corchetes.
2.2 Se escriben sin espacio en blanco, pegados a la última letra de la palabra
que les precede.
3. Los puntos suspensivos van después de los signos de interrogación y de
exclamación, excepto cuando no se termina una palabra o la oración no tiene
sentido completo:
¡Qué barbaridad!... o ¡Cuántas veces tengo que decirte...!
Puntuación (general)
La función principal de la puntuación consiste en subdividir el texto según
su estructura semántica y sintáctico, de modo que facilite la comprensión e
interpretación de lo escrito.
Sobre el uso de los signos de puntuación se ha dicho que reproducen en el
escrito las pausas y la entonación del discurso hablado, pero no siempre es así,
de manera que el uso de los diferentes signos de puntuación se relaciona con
convenciones que se deben aprender para su correcto empleo.
Hay quién incluso diferencia tres clases de puntuaciones: la mínima (muy pobre,
y que prácticamente se ciñe al empleo de los puntos y las comas); la clásica
(una puntuación rica, que emplea todos los signos existentes) y la enfática
(típica de los textos publicitarios y de algunos periodistas).
Su característica principal es la abundancia de puntos, dos puntos y puntos y coma que acortan las frases para dar impresión de mayor contundencia.
Raya (-)
La raya, también denominada guión largo, tiene mayor extensión que el guión
con el que se dividen las palabras.
Debe utilizarse en los siguientes casos:
1. En los diálogos, para separar cada uno de los parlamentos de los
interlocutores de una entrevista.
2. En las aclaraciones con los que se interrumpe un periodo. Por ejemplo, "el
ministro aseguró, sin embargo, -y los periodistas a su alrededor comenzaron a
reírse-, aseguró muy serio -y un periodista soltó una carcajada-, que no; que el
acuerdo alcanzado era el más favorable para la economía del país".
3. Para enmarcar expresiones que dan mayor énfasis a algún aspecto de la
narración. Por ejemplo, 'Todos los asistentes al acto deseaban -¡y cómo! que
acabaran por fin los discursos'.
Símbolos
Los símbolos se distinguen de las abreviaturas. Son letras o conjuntos de
letras y otros signos con los que en la ciencia o en la técnica se representa
una palabra o un sintagma.
Los símbolos se escriben sin punto abreviativo y carecen de plural.
Sustantivos homónimos
Existen una serie de sustantivos que, siendo iguales por su forma, tienen
distinto significado en masculino y en femenino:
El cabeza (de familia) - La cabeza (parte del cuerpo)
El capital (patrimonio) - La capital (geografía)
El clave (instrumento de música) - La clave (código de signos para mensajes
secretos)
El cólera (enfermedad) - La cólera (rabia, enfado)
El coma (en medicina) - La coma (signo ortográfico)
El cometa (astro) - La cometa (juguete)
El corte (de cortar) - La corte (comitiva, séquito)
El delta (desembocadura de río) - La delta (alfabeto griego)
El editorial (artículo de fondo no firmado) - La editorial (casa editora)
El frente (territorio de combate) - La frente ( parte de la cara)
El trompeta (músico que toca la trompeta) - La trompeta (instrumento de música)
La pobreza de idioma se puede combatir comenzando por buscar verbos
equivalentes a haber, ser y estar. No abusar de estos tres verbos es signo de
interés por el idioma. Tampoco se debe abusar de los verbos 'iniciar' y
'finalizar'.